Flete marítimo o aéreo desde China: cómo elegir
Cómo elegir entre flete marítimo y aéreo desde China a México: peso volumétrico, punto de equilibrio y cuándo el aéreo sale más barato.
El flete marítimo es más barato por unidad y el aéreo es más rápido; la decisión correcta no depende del precio del flete sino del costo total, que incluye el capital inmovilizado durante el tránsito. Un producto de alto valor por kilo con margen ajustado suele salir más barato por avión aunque la tarifa aérea sea cinco veces la marítima. Un producto voluminoso y de bajo valor casi nunca puede pagar el avión.
Esta guía explica cómo hacer la cuenta.
Primero: cómo se cobra cada uno
Marítimo consolidado (LCL) se cobra por metro cúbico. Hay un mínimo por embarque —típicamente facturan un mínimo equivalente a 1 m³ aunque envíes menos—, así que consolidar con otros pedidos es lo que hace que el número funcione.
Marítimo contenedor completo (FCL) se cobra por contenedor. Un contenedor de 20 pies ronda los 28 m³ útiles y uno de 40 pies unos 58–60 m³. A partir de unos 15 m³ el FCL suele salir más barato que el LCL: pides un contenedor de 20 pies y el costo por metro cúbico cae.
Aéreo se cobra por kilo, y aquí está la trampa: se factura el mayor entre el peso real y el peso volumétrico, que se calcula dividiendo el volumen en centímetros cúbicos por un factor que habitualmente es 6.000 para carga aérea general.
La fórmula práctica:
Peso volumétrico (kg) = (largo × ancho × alto en cm) ÷ 6.000
Un producto ligero y voluminoso —una alfombra, una almohada, una caja grande con aire— se cobra por el espacio que ocupa, no por lo que pesa. Ese es el motivo por el que reducir embalaje baja la factura sin tocar el producto.
El número que casi nadie calcula: valor por kilo
La pregunta correcta no es “¿cuánto cuesta el flete?” sino “¿qué porcentaje del valor del producto es el flete?”.
| Categoría | Valor por kg aproximado | Vía sensata |
|---|---|---|
| Electrónica de consumo de alto valor | Alto | Aéreo |
| Accesorios de teléfono, pequeños | Medio-alto | Aéreo o marítimo según volumen |
| Textiles y prendas | Bajo-medio | Marítimo |
| Menaje y plásticos | Bajo | Marítimo |
| Mueble y artículos voluminosos | Muy bajo por m³ | Marítimo, casi siempre FCL |
Regla de trabajo: si el flete aéreo supera el 15–20% del valor de la mercancía, el producto probablemente no aguanta el avión. Si el marítimo tarda tanto que te deja sin stock en temporada alta, el ahorro no sirve de nada.
El costo del capital inmovilizado
Aquí está la parte que se olvida. Mientras la mercancía está en tránsito, tu dinero está inmovilizado y tu producto no vende.
Un ejemplo con números redondos:
- Mercancía: 20.000 USD
- Tránsito marítimo: 35 días · Tránsito aéreo: 10 días
- Diferencia: 25 días de venta perdida
- Si tu producto rota y genera un 3% de margen por semana sobre el capital, esos 25 días son aproximadamente 1.500 USD de margen no generado
- Flete marítimo: 1.800 USD · Flete aéreo: 6.500 USD
- Diferencia de flete: 4.700 USD
En ese escenario el marítimo sigue ganando. Pero si el producto tiene un margen semanal más alto —electrónica con buena rotación, producto de temporada, lanzamiento— la brecha se cierra rápido. Y en temporada alta, quedarte sin stock no cuesta margen: cuesta ranking en el marketplace, que tarda meses en recuperarse.
Cuándo el aéreo gana casi siempre
- Lanzamiento de producto. Necesitas validar demanda antes de comprometer un contenedor.
- Reposición urgente. Se te agotó lo que vendía y el marítimo llega tarde.
- Producto de alto valor y bajo volumen. Electrónica, cosmética, joyería, instrumentos.
- Temporada con fecha fija. Buen Fin, Navidad, Hot Sale. Llegar tarde es llegar sin nada.
- Muestras y pedidos de prueba. El costo del flete es irrelevante frente al valor de aprender.
Cuándo el marítimo gana casi siempre
- Producto voluminoso y de bajo valor por m³. Mueble, plásticos, menaje, textiles.
- Pedidos grandes y previsibles. Si puedes planear con 60 días de antelación, el marítimo es gratis comparado con el aéreo.
- Más de 15 m³. Ahí el FCL cambia la economía por completo.
- Stock de seguridad para varios meses. Si vas a almacenar de todos modos, no hay prisa.
El cálculo que conviene hacer siempre
Antes de elegir, saca estos cinco números:
- Volumen total en m³ del pedido completo, con el embalaje real.
- Peso real y peso volumétrico (volumen en cm³ ÷ 6.000).
- Cotización marítima y aérea para ese volumen y ese peso exactos.
- Margen semanal esperado sobre el capital inmovilizado.
- Días de diferencia entre las dos rutas, puerta a puerta.
Con esos cinco se decide en dos minutos, y la respuesta casi nunca es “la más barata”.
Un error que se comete mucho
Comparar el precio del flete por kilo entre marítimo y aéreo. No son comparables: el marítimo se cotiza por volumen y el aéreo por peso volumétrico. Para comparar de verdad hay que calcular el costo total del embarque completo por cada vía, incluyendo el despacho, la entrega local y los días de tránsito.
Es exactamente lo que hacemos cuando cotizamos: te damos las dos vías con el costo total puesto en tu bodega y el plazo real de cada una, para que la decisión se tome sobre números y no sobre la tarifa del flete aislada.